Hay una lista mental que llevas contigo a la farmacia cada día.
Esa revisión de margen que pospones. La conversación pendiente con esa persona del equipo. Las caducidades de la balda de arriba. El análisis ABCD que apuntaste cuando hiciste aquel curso. La categoría de dermo que sabes que está hinchada y no rota.
Y, sin embargo, llega el viernes, bajas la persiana y ninguna de esas cosas se ha tocado.
No porque no sepas lo que hay que hacer. Lo sabes. Lo tienes hasta apuntado. No las haces porque no te da la vida. Y eso no es una excusa, es real.
En este episodio hablamos de la diferencia entre ser empresaria y ser autoempleada. Sea tu farmacia rural, pequeña, mediana o grande. Porque si todo depende de ti, tu farmacia no crece: te crece encima.
En el episodio te cuento:
- Por qué sabes lo que tienes que hacer y aun así no lo haces. La trampa del tiempo.
- Qué tareas son tuyas como titular y cuáles definitivamente no.
- Cómo empezar a soltar lo operativo sin que se caiga todo, en tres pasos concretos.
Tu trabajo como titular no es hacer más. Es decidir mejor.
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A veces, el cambio empieza con un clic.


